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Al norte del sur., Spain
En el norte del sur del centro del mundo, no hace frío, ni calor. Se podría decir que se está bien, aunque el clima no es confortable. Dejémoslo, no obstante, como está; por si las moscas.
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lunes, 26 de febrero de 2007

SPLEEN SHAKESPEARIANO (o algo huele a podrido en ciberDinamarca)

El amigo Glup me ha hecho recordar este viejo post.


Esto lo escribió Acéfalo hace ya algún tiempo; reflexión inmadura y parcial a consecuencia de sus primeras "navegaciones" por estos océanos de silicona. A estas alturas, se le han ensanchado sensiblemente los horizontes. Siguen, sin embargo, manteniéndose vigentes todas las preguntas al respecto. Y las repuestas, me las sigo inventando. Sólo que, ahora, es Misántropo quien lo dice.

Renovarse, y morir.




ESCHER



M O N Ó L O G O


To be or not to be , to be and not to be.
O dicho en mi idioma, que es más exacto: Ser, o no ser,
estar y no estar.
Quemarse el rostro, inflando las posaderas. Nadar los mares, amontonando ropa. Trotar los mundos, sin salir de casa. Alzarse en armas, esquivando los tiros y los flechazos de la insultante Fortuna.
To dead, to sleep, maybe to dream.
Soñar despiertos, durmiendo vivos; eludiendo ese sueño mortal que es la muerte misma.
¿Es ésta la consideración que da tan larga vida a la calamidad?...A qué, pues, atribularse con los latigazos (¿gatillazos?) y los insultos del tiempo, la patada del prepotente, la risa desencajada del fanático... la ceguera megalómana del dirigente, el desprecio del necio por el mérito paciente. Los nenúfares estancados y mohosos de un amor por cultivar... pudiendo abrir la ventana de la nueva caja tonta, y navegar en seco.
Así, la inercia de la costumbre, nos va convirtiendo en bobos, en fantasmas. Y los bosques pierden su color, eclipsados por el brillo hipnotizante de la inocua silicona.
Las empresas de gran profundidad y empuje, se posponen, se relegan...se acaban por olvidar. Y la vida se solapa y pierde el nombre de acción.Pero... ¡Cállate ahora! ¿la hermosa Ofelia? Ninfa, que en tus oraciones sean recordados todos mis pecados...

Se imaginan a Hamlet bailando, en mallas, con un libro abierto en la mano izquierda...?



¿Que no?