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Al norte del sur., Spain
En el norte del sur del centro del mundo, no hace frío, ni calor. Se podría decir que se está bien, aunque el clima no es confortable. Dejémoslo, no obstante, como está; por si las moscas.

lunes, 26 de noviembre de 2007

Noviembre

Todo va volviendo poco a poco a su ser...replegándose en su propia esencia...

Noviembre.......mes de tránsito a ninguna parte, semejante a un tren varado en vía muerta; mientras nosotros, viajeros atónitos incansables, contempláramos detenidos desde dentro los furiosos azotes de una estación anacrónicamente madura. La lluvia vuelve a ser la de siempre, ya no finge. Ya hace rato que dejó de jugar a hacer filigranas y arabescos tibiamente sobre el cielo, y cae recio. Una lluvia muy vasca, como decía Baroja.

Vuelve la soledad a los hogares, a los corazones desvalidos, a las manos deshabitadas. La noche se anticipa. Vuelve, sin embargo, esa vieja pasión, más sentida que pensada, que hace temblar las entrañas ante la proximidad inexorable del invierno. Vuelve el amable paisaje otoñal, lleno de amarillos y ocres, colores suavemente requemados; sereno goce melancólico de paisajistas andarines solitarios...manto extenso de montañas pobladas de helechos, de hayas, de robles que dejaron pasar las voluptuosidades del verano...y se recojen en sí mismos...abandonados...a la espera...

Siempre vuelve en otoño el sentimiento de espera. Un deseo inconfesado de que el tiempo no avance; se detenga acobardado como aquel pajarillo aterido y tembloroso que perdió su nido, desorientado y sin fuerzas para piar; que se nos incrusta de golpe en el pecho, en el vientre, en las manos, en los muslos...en el alma. Esa sensación atemporal de mágica irrealidad que invade estos montes cada año.

Y volvemos a preguntarnos qué somos, quiénes somos, confundidos entre el sueño que dormimos y el que vivimos despiertos. Vuelve a anegarnos el cuerpo la memoria; esa memoria indefinida, caprichosa y vasta que es la nostalgia. Quizá la avasalladora imagen de esa belleza perdida...que se fue y aún se echa de menos...Y retornamos...volvemos...siempre volvemos a nuestro ser en otoño.



(Grabación casera: al piano Manolito, a la viola Doentercera y al clarinete, Misántropo.)

7 comentarios:

eSadElBlOg dijo...

bueno parece que el otoño va causando estragos allí por donde va,
la grabación no parece nada casera. ¿tienes más?

Churra dijo...

Este otoño raro ....voy a subrayarlo en rojo . Tendre que leerte por la noche , que aqui no puedo poner la musica ....como siempre volvere bueno a comprobar si esa grabaci´n es casera o no .
Un abrazo

De cenizas dijo...

Un auténtico repliegue... sobre todo para los que recién llegasteis de tierras de la primavera a la paz de vuestro hogar.
El clarinete lo dice claro, clarito, clarinete.

Muy bueno, maestro.

Anónimo dijo...

No sabemos quizás quienes somos ni donde vamos, pero sí sabemos ya donde no queremos ir y lo que no nos interesa ser, y a mí me gusta estar aquí por ejemplo, llueva, otoñee ó veranee.
Muy bonito.
Tu/te Okupa.

GLAUKA dijo...

¿Y mi comentario?
YO ya te he comentado leñe ...

Na, se lo tragó el bloger, tendré que comprobar que no se trague este también ... sabes que me gusta el otoño, por todo eso que cuentas tú y por muchas cosas más, pero tú has hablado de las mejores.

También la vuelta de los calores argentinos a el otoñal otoó pensinsular tendrá algo que ver ;) ... por cierto, esta mi sister por Bs As ahora, pero por curro, y unos días na más.
Un beso.

libertad dijo...

Ayy, el otoño y sus consecuencias. Qué difícil es que alguien receptivo pase de largo por él. Pero bien, vamos encontrando o volviendo a nuestra esencia a través de él.
Muchos besos

Misántropo dijo...

Ando exprimiendo de Diciembre el poco año que nos queda y no puedo contestar como es debido.

Os beso a todos y os doy las gracias.